Los cruceros Francia proponen un viaje único por la costa francesa, y por qué no un recorrido por los centros de mayor interés. Es por eso que estos cruceros se han vuelto muy populares y hoy son una de las mejores opciones para poder viajar de manera más cómoda, disfrutando de cada actividad y cada destino al máximo.
Uno de los beneficios de los cruceros de Francia es
que permite conocer varias ciudades en un mismo viaje. Por eso en un
período aproximado de diez días, se pueden visitar una
gran variedad de destinos y llevarse un recuerdo de un viaje muy completo.
Además los cruceros cuentan son de un nivel exclusivo, proponiendo a través de diversos beneficios, unas vacaciones muy lujosas. El placer y el confort son dos conceptos que los cruceros de Francia presentan a cada uno de los pasajeros durante su viaje.
La vida en los cruceros es única. Los navíos
no son solo formas de alojamiento sino que a bordo incluyen una gran
variedad de amenidades, asegurando el bienestar y entretenimiento de
los viajantes. Piscinas exteriores, grandes terrazas, reposeras, salones
de fiesta y eventos, discotecas, casinos, centros de spa y belleza y
gimnasios, son algunas de las instalaciones a las cuales el turismo
de los cruceros a Francia pueden acceder.
El personal a bordo de los cruceros se encuentra siempre
muy atento a satisfacer todas las necesidades o inquietudes que puedan
surgir. El nivel que se maneja es de excelencia y por eso el personal
está capacitado para lograr que todo salga a la perfección.
Los cruceros a Francia son para toda la familia. Usted
puede hacer un viaje en familia junto a sus niños ya que los
navíos también cuentan con instalaciones para su entretenimiento
y se hay un Club de Niños que organiza actividades para aquellos
de 3 a 17 años. De esta forma los más jóvenes se
divierten, mientras sus padres descansan en las amenidades del barco.
Además pueden solicitar el servicio de niñera, con la
seguridad de que sus niños están bajo el mejor cuidado.
Las habitaciones de los cruceros son muy espaciosas.
Todas las comodidades cuentan con un diseño muy elegante y sofisticado,
y al mismo tiempo brindan una atractiva sensación de calidez,
para que el turismo de Francia pueda descansar por completo. Además
hay suites que ofrecen ambientes adicionales y balcones privados para
disfrutar de la mejor vista.
Ahora bien, con los cruceros a Francia el turismo puede
acceder a los paisajes más hermosos. En Francia hay una gran
variedad de ciudades esperando a ser descubiertas por el turismo
y los cruceros son una oportunidad para llegar a ellas.
En la región de Provenza- Costa Azul se encuentra Marsella, uno
de los puertos más importantes de Francia. Lo
más atractivo de Marsella es su aire puro, producto del viento
mistral que se lleva todas las impurezas. Además Marsella es
una ciudad de artistas. Cezanne, Braque, Derain, Dufy y Marquet eligieron
a esta hermosa ciudad para inspirarse y expresar muchas de sus grandes
obras.
Uno de los mayores atractivos de Marsella es que no sólo forma
parte del itinerario de los cruceros Francia sino que
también es parte de los cruceros por el Mediterráneo.
Así luego de visitar las ciudades más bellas de la costa
francesa, el turismo podrá también viajar por ciudades
de España, Italia y Grecia, entre otras. Para quienes ya conocen
Marsella, los cruceros proponen ir más allá y descubrir
atractivos nuevos, como la ciudad de Cassis, por ejemplo.
Otro viaje por Francia es a la ciudad de Ajaccio. En
la misma nació Napoleón Bonaparte y se encuentra a 390
kilómetros de Marsella. Ajaccio es un destino muy pintoresco
en el itinerario de los cruceros por Francia ya que es un lugar de vacaciones
muy popular. Durante todo el año, el clima es muy agradable e
invita a disfrutar de diversas atracciones locales como el malecón.
Los cruceros de Francia ofrecen visitas guiadas con recorridos por los
centros de mayor interés en la ciudad.
Otro de los atractivos del viaje en los cruceros por Francia,
es el acceso a alucinantes vistas y paisajes. Algunos días son
de navegación y proponen relajarse o meditar con el fabuloso
mar europeo. Pero otros, los cruceros Francia invitan a descubrir ciudades
como las nombradas anteriormente o como Villefranche. Esta es una comunidad
en la misma localidad que Marsella. Se encuentra a unos 6 kilómetros
al este de Niza y 10 de Mónaco. El paisaje en Villefranche incluye
una frondosa naturaleza, sobre pronunciadas colinas que miran al Mar
Mediterráneo. Las embarcaciones proponen tours por Villefranche,
Niza y Mónaco, un destino moderno muy visitado por los ricos
y famosos europeos.
Los cruceros también viajan al norte de Francia.
Cherbourg y La Rochelle son las dos ciudades portuarias que se pueden
descubrir a bordo de los cruceros. La Rochelle es una ciudad universitaria
moderna y uno de los puertos más atrayentes de Francia. Los cruceros
Francia organizan excursiones por el casco antiguo,
e invitan a disfrutar de un almuerzo tradicional francés o bien
pasear por las tiendas y comprar lo necesario para un picnic en el parque.
Los amantes del vino pueden anotarse en las visitas a Cognac y visitar
sus históricas bodegas.
Cherbourg es una de las ciudades portuarias más importantes en
Francia y para la industria de submarinos. Quienes
llegan con los cruceros a Cherbourg no dejan de probar sus manzanas
y sus quesos, que hacen que la gastronomía de la ciudad sean
uno de los principales atractivos. Además el terreno es irregular
y se encuentra repleto de casas de madera, creando un ambiente muy pintoresco
y acogedor. En Normandía, es usual ver tradicionales castillos
con una gran impronta histórica que vale la pena conocer.
Los viajes a Francia en un crucero son una opción muy completa
para llevarse una experiencia memorable. Los cruceros por Francia
permiten al turismo que acceda a ciudades muy lujosas y de mucho valor
cultural en el país. Además los paisajes son alucinantes.
A bordo de los cruceros los viajantes se llevarán una estadía
sumamente confortable ideal para conocer los mejores destinos de la
costa francesa.